Historia de la Semana Santa

Las primeras cofradías de nuestra Semana Santa aparecieron a partir del siglo XIII. Este origen está ligado a la toma de la ciudad de Badajoz el 19 de marzo de 1230 (día de San José y patrón de la ciudad), por Alfonso IX de León.

Entre estas cofradías las había devocionales y penitenciales (Santísimo Sacramento y Vera Cruz), asistenciales (La Misericordia, La Concepción y San Pedro), gremiales, y hasta grupos étnicos (Los Morenos del Castillo, fundada por esclavos negros). Los hermanos de estas cofradías tenían unos derechos y unos deberes en su día a día.

Aunque ya había una cofradía documentada en el s. XIV (Santa María de la Concepción), las cofradías más antiguas y todavía existentes en nuestra ciudad tienen sus inicios en el s. XVI y primeros años del s. XVII. En este siglo se comienza a utilizar el antifaz, los capirotes, los pasos se portan en parihuelas, se utilizan insignias en los cortejos procesionales y estos están cargados de gran severidad y recogimiento.

Especialmente tras el I Concilio de Trento en el s. XVI, tras el cual se promueven las procesiones y otras manifestaciones públicas de fe con el objeto de propagar la religión católica, como reacción contra otras corrientes religiosas de la época. Se sabe que en el s. XVIII existían en la ciudad veintiocho cofradías y trece conventos (cinco de religiosos y ocho de monjas).

En el siglo XIX, muchas pasaron dificultades y desaparecieron algunas cofradías debido a la Guerra de la Independencia y las desamortizaciones.

Con la llegada de la República, se prohíben estas representaciones religiosas, volviendo a desaparecer muchas cofradías, agravándose esta situación en la contienda de la Guerra Civil.

Hoy en día podemos dividir nuestras hermandades en dos grandes bloques. Por un lado, las hermandades históricas, pertenecientes a los siglos XVII y XVIII y en ellas se encuadran la del Dulce Nombre de Jesús, Santo Entierro, Virgen de la Soledad, Nuestro Padre Jesús de la Humildad y la de Nuestro Padre Jesús de la Espina. Por otro, las contemporáneas, que nacen todas en el siglo XX y principios del XXI como las Hermandades de San Roque, San Fernando, San Andrés, Resucitado o Vera Cruz.

Otra Hermandad como Jesús Obrero y Dulce Nombre de María, está trabajando para poder procesionar y realizar estación de penitencia a la Catedral Metropolitana de San Juan Bautista de Badajoz en los próximos años. Estas últimas han conseguido integrarse perfectamente en el entramado cofrade de la ciudad, terminando de aportarle el carácter actual a la Semana Santa pacense. En la actualidad Badajoz cuenta con 11 Hermandades de penitencia con 15 procesiones en la calle y 7 de Glorias.

Cuando llega la primavera, el olor del azahar preludia al del clavel y la cera quemada. Las calles servirán de escenario a la representación viva de la Pasión de Cristo: recogimiento, historia, arte, tradición, color, aroma, lujo y austeridad al mismo tiempo, así es la semana mayor pacense.