Quinario al Stmo. Cristo del Descendimiento

Esta tarde en la Parroquia de San Andrés, comienza el quinario al Santísimo Cristo del Descendimiento.

El quinario se desarrollará hasta el día 19 de marzo.

En su perfil de Facebook han publicado las oraciones de cada día, os la dejamos a continuación:

Oración preparatoria para todos los días

Señor mío Jesucristo, Mediador y Salvador nuestro, que nos manifiesta la gran misericordia del Padre para con todos los hombres, queremos expresarte nuestra admiración y agradecimiento, porque abrazaste la cruz como signo y prueba de tu amor incondicional y gratuito. Te rogamos nos concedas una verdadera conversión que nos lleve a acoger agradecido tanto amor inmerecido por nuestra parte. Te ofrecemos con todo fervor este santo ejercicio del Quinario confiando en la poderosa intercesión de tu Madre Amorosa, María Santísima de la Piedad.

PRIMER DÍA

Hecha la señal de la Santa Cruz, se lee:

Oración preparatoria:

REFLEXION DE LA FRATELLI TUTTI DEL PAPA FRANCISCO

SUEÑOS QUE SE ROMPEN EN PEDAZOS

Durante décadas parecía que el mundo había aprendido de tantas guerras y fracasos y se dirigía lentamente hacia diversas formas de integración. Por ejemplo, avanzó el sueño de una Europa unida, capaz de reconocer raíces comunes y de alegrarse con la diversidad que la habita. Recordemos «la firme convicción de los Padres fundadores de la Unión Europea, los cuales deseaban un futuro basado en la capacidad de trabajar juntos para superar las divisiones, favoreciendo la paz y la comunión entre todos los pueblos del continente». También tomó fuerza el anhelo de una integración latinoamericana y comenzaron a darse algunos pasos. En otros países y regiones hubo intentos de pacificación y acercamientos que lograron frutos y otros que parecían promisorios.

Pero la historia da muestras de estar volviendo atrás. Se encienden conflictos anacrónicos que se consideraban superados, resurgen nacionalismos cerrados, exasperados, resentidos y agresivos. En varios países una idea de la unidad del pueblo y de la nación, penetrada por diversas ideologías, crea nuevas formas de egoísmo y de pérdida del sentido social enmascaradas bajo una supuesta defensa de los intereses nacionales. Lo que nos recuerda que «cada generación ha de hacer suyas las luchas y los logros de las generaciones pasadas y llevarlas a metas más altas aún. Es el camino. El bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día. No es posible conformarse con lo que ya se ha conseguido en el pasado e instalarse, y disfrutarlo como si esa situación nos llevara a desconocer que todavía muchos hermanos nuestros sufren situaciones de injusticia que nos reclaman a todos».

Intención del día primero:

Pedimos al Santo Cristo del Descendimiento que todos nos impliquemos en buscar los caminos para una convivencia en paz sabiendo aceptar la diversidad de culturas y pensamientos.

Padrenuestro….

Oración final:

Santísimo Cristo del Descendimiento, tu pedías al Padre que “todos fueran uno como tú y el Padre sois uno”, mira nuestros desencuentros y nuestras divisiones y ayúdanos a conseguir la concordia y respeto de unos para con otros para poder caminar como hermanos. – Bendice, Señor, a nuestro querido y admirado Pontífice, Papa Francisco, que vive la preocupación de las discordias y falta de entendimiento entre las naciones y los pueblos. Amén.

SEGUNDO DÍA

Hecha la señal de la Santa Cruz, se lee:

Oración preparatoria:

REFLEXION DE LA FRATELLI TUTTI DEL PAPA FRANCISCO

SIN UN PROYECTO PARA TODOS

La mejor manera de dominar y de avanzar sin límites es sembrar la desesperanza y suscitar la desconfianza constante, aún disfrazada detrás de la defensa de algunos valores. Hoy en muchos países se utiliza el mecanismo político de exasperar, exacerbar y polarizar. Por diversos caminos se niega a otros el derecho a existir y a opinar, y para ello se acude a la estrategia de ridiculizarlos, sospechar de ellos, cercarlos. No se recoge su parte de verdad, sus valores, y de este modo la sociedad se empobrece y se reduce a la prepotencia del más fuerte. La política ya no es así una discusión sana sobre proyectos a largo plazo para el desarrollo de todos y el bien común, sino sólo recetas inmediatistas de marketing que encuentran en la destrucción del otro el recurso más eficaz. En este juego mezquino de las descalificaciones, el debate es manipulado hacia el estado permanente de cuestionamiento y confrontación.

En esta pugna de intereses que nos enfrenta a todos contra todos, donde vencer pasa a ser sinónimo de destruir.

Intención del día segundo:

Santísimo Cristo del Descendimiento, hoy ponemos a tus pies la falta de un proyecto común en el que quepan todos. Se da el descarte, el olvido, el pisar y destruir al que no es de los nuestros o sentimos diferente. Te pedimos por todos a los que se conculcan sus derechos y se les impiden vivir con dignidad, niños, ancianos, parados, enfermos… Te los pedimos a Ti, Cristo del Descendimiento, que quisiste rebajarte y ponerte en el último lugar, en solidaridad con los pequeños y débiles. Que nuestra Madre Santísima de la Piedad nos ayude con su intercesión.

Pedimos la gracia que deseemos alcanzar. ….

Padrenuestro….

Oración final:

Santísimo Cristo del Descendimiento, Clavado en la Cruz, pronunciaste aquellas palabras “Dios mío, Dios, mío, ¿por qué me has abandonado”, expresando con ellas los grandes abandonos que sufre hoy tanta gente sumidos en sufrimientos. Ayúdanos para vencer la tentación de vivir despreocupados de los problemas de los otros, encerrado en mi comodidad e intereses. Que imitemos a Santa María de la Piedad y abracemos a los caídos con la compasión que ella te recibió a Ti en la cruz.

TERCER DÍA

Hecha la señal de la Santa Cruz, se lee:

Oración preparatoria:

REFLEXION DE LA FRATELLI TUTTI DEL PAPA FRANCISCO

SOBRE LA MIGRACIONES

Para colmo «en algunos países de llegada, los fenómenos migratorios suscitan alarma y miedo, a menudo fomentados y explotados con fines políticos. Se difunde así una mentalidad xenófoba, de gente cerrada y replegada sobre sí misma». Los migrantes no son considerados suficientemente dignos para participar en la vida social como cualquier otro y se olvida que tienen la misma dignidad intrínseca de cualquier persona. Por lo tanto, deben ser «protagonistas de su propio rescate». Nunca se dirá que no son humanos, pero, en la práctica, con las decisiones y el modo de tratarlos, se expresa que se los considera menos valiosos, menos importantes, menos humanos. Es inaceptable que los cristianos compartan esta mentalidad y estas actitudes, haciendo prevalecer a veces ciertas preferencias políticas por encima de hondas convicciones de la propia fe: la inalienable dignidad de cada persona humana más allá de su origen, color o religión, y la ley suprema del amor fraterno.

«Las migraciones constituirán un elemento determinante del futuro del mundo». Pero hoy están afectadas por una «pérdida de ese “sentido de la responsabilidad fraterna”, sobre el que se basa toda sociedad civil». Europa, por ejemplo, corre serios riesgos de ir por esa senda. Sin embargo, «inspirándose en su gran patrimonio cultural y religioso, tiene los instrumentos necesarios para defender la centralidad de la persona humana y encontrar un justo equilibrio entre el deber moral de tutelar los derechos de sus ciudadanos, por una parte, y, por otra, el de garantizar la asistencia y la acogida de los emigrantes».

Intención del día tercero:

¡Santo Cristo del Descendimiento, desde la Cruz pronunciaste aquellas profundas palabras que nos sobrecogen aún! “Tengo Sed”. Tu sed, Señor, es una sed provocada por tu amor a la humanidad, una sed de entrega a favor de los demás, una sed que sacia el hambre de fe y esperanza que tienen nuestros muchos jóvenes que traemos a tu presencia para que los ilumine y entusiasme en luchar para que este mundo sea el que todo deseamos. Padrenuestro….

Pedimos la gracia que deseemos alcanzar.

Padrenuestro….

Oración final:

Santísimo Cristo del Descendimiento, Tú que desde la Cruz dijiste a Juan señalando a María: “he ahí a tu Madre” y después dijiste a María “He ahí a tu hijo”, para que mutuamente se protegieran y velaran entre sí, concede a todas las fuerzas del Estado la disponibilidad de servir siempre al bien común, para que la paz y la concordia no se vea atacada ni debilitada…

CUARTO DÍA

Hecha la señal de la Santa Cruz, se lee:

Oración preparatoria:

REFLEXION DE LA FRATELLI TUTTI DEL PAPA FRANCISCO

ESPERANZA

A pesar de estas sombras densas que no conviene ignorar, en las próximas páginas quiero hacerme eco de tantos caminos de esperanza. Porque Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien. La reciente pandemia nos permitió rescatar y valorizar a tantos compañeros y compañeras de viaje que, en el miedo, reaccionaron donando la propia vida. Fuimos capaces de reconocer cómo nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes que, sin lugar a dudas, escribieron los acontecimientos decisivos de nuestra historia compartida: médicos, enfermeros, farmacéuticos, empleados de los supermercados, personal de limpieza, cuidadores, transportistas, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, hombres y mujeres que trabajan para proporcionar servicios esenciales y seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas… comprendieron que nadie se salva solo.

Invito a la esperanza, que «nos habla de una realidad que está enraizada en lo profundo del ser humano, independientemente de las circunstancias concretas y los condicionamientos históricos en que vive. Nos habla de una sed, de una aspiración, de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo grande, lo que llena el corazón y eleva el espíritu hacia cosas grandes, como la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor. […] La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna». Caminemos en esperanza.

Intención del día cuarto:

¡Oh Dios eterno! Que nos envíate a tu Hijo como protector y custodio. Hoy, ponemos ante tu mirada al Cuerpo de Policía Nacional, que tienen la grave y valiosa misión de salvaguardar los derechos y la dignidad toda persona, que todos sus miembros vivan con el deseo de servir a la paz y la concordia de los ciudadanos-

Oración final:

Santísimo Cristo del Descendimiento, entre aquellas <<Siete Palabras>> que, desde la Cruz, desamparado de todos, dijiste: Tengo sed” expresándonos el amor que nos tienes a todos. Haz que los jóvenes lleguen a conocerte y a ilusionarse con tu proyecto y concede al Francisco que se mantenga en la solicitud de despertar en la Iglesia la ilusión por seguirte y a nuestro arzobispo, don Celso, la fuerza necesaria para seguir potenciando y animando las vocaciones al sacerdocio.

QUINTO DÍA

Hecha la señal de la Santa Cruz, se lee:

Oración preparatoria:

REFLEXION DE LA FRATELLI TUTTI DEL PAPA FRANCISCO

RECOMENZAR CON LA ACTITUD DEL BUEN SAMARITANO

Cada día se nos ofrece una nueva oportunidad, una etapa nueva. No tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, sería infantil. Gozamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones. Seamos parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas. Hoy estamos ante la gran oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, de ser otros buenos samaritanos que carguen sobre sí el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimientos. Como el viajero ocasional de nuestra historia, sólo falta el deseo gratuito, puro y simple de querer ser pueblo, de ser constantes e incansables en la labor de incluir, de integrar, de levantar al caído; aunque muchas veces nos veamos inmersos y condenados a repetir la lógica de los violentos, de los que sólo se ambicionan a sí mismos, difusores de la confusión y la mentira. Que otros sigan pensando en la política o en la economía para sus juegos de poder. Alimentemos lo bueno y pongámonos al servicio del bien.

Es posible comenzar de abajo y de a uno, pugnar por lo más concreto y local, hasta el último rincón de la patria y del mundo, con el mismo cuidado que el viajero de Samaría tuvo por cada llaga del herido. Busquemos a otros y hagámonos cargo de la realidad que nos corresponde sin miedo al dolor o a la impotencia, porque allí está todo lo bueno que Dios ha sembrado en el corazón del ser humano.

Intención del día quinto:

¡Oh Jesús amoroso! Recordando vuestra Crucifixión y Muerte te miramos en tu Descendimiento. Tú quisiste llegar a lo más bajo de nuestra humanidad para abrazarnos a todos y elevarnos contigo y no dudaste decir al Buen Ladrón “hoy estarás conmigo en el Paraíso.

Hoy te pedimos por esta Hermandad y Cofradía para que sea instrumento tuyo en seguir anunciando estas palabras de misericordia, junto al resto de Hermandades y Cofradías de esta diócesis y en particular de esta ciudad.

Oración final:

Santísimo Cristo del Descendimiento, en aquella hora de intimidad, cuando colgabas de la Cruz, alguien que sufría tu mismo suplicio pudo entrever tu gran misericordia y se abandonó a ti: “Acuérdate cuando estés en tu Reino”. Lo miraste con profundo amor y lo consolaste con aquellas palabras divinas que deseamos también nosotros escuchar: Hoy estarás conmigo en el Paraíso”. Concede a toda la Iglesia sea un recinto de misericordia y perdón, Y nuestra Hermandad y Cofradía, acierto en su misión.

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